Necesitas contratar y lo primero que haces es buscar el último anuncio que publicaste, hace ya un par de años. Le cambias el nombre del puesto, corriges alguna fecha y lo subes. El resultado es un texto con requisitos que ya no sirven, funciones que nadie sabe bien qué incluyen y ni una palabra sobre el horario o las condiciones. Después te sorprende recibir candidaturas que no encajan, o que no llegue ninguna de las personas que sí te interesaban.
En una empresa grande, eso no ocurre por casualidad. Hay un equipo de selección, o al menos una persona, que escribe cada oferta con cuidado: qué hará exactamente quien entre, qué necesita saber hacer, qué ofrece la empresa y cómo será el proceso. Cada portal de empleo recibe una versión adaptada. En una pyme, quien contrata suele ser el propio dueño o el gerente, sin tiempo para esto. Un agente de IA, un programa que hace tareas de trabajo por ti y te consulta lo importante, puede encargarse del trabajo de redacción para que tú te dediques a lo que solo tú puedes hacer: decidir qué necesitas de verdad.
Los fallos típicos del anuncio copiado
Antes de ver qué puede hacer un agente, conviene reconocer los errores que suelen repetirse:
- Funciones vagas. "Tareas administrativas" puede significar de todo. Quien lee no sabe si va a llevar facturas o a atender el teléfono.
- Requisitos de más. Se mezclan los imprescindibles con los deseables, y se acaba pidiendo un perfil que casi nadie tiene.
- Condiciones que faltan. Jornada, horario, tipo de contrato, lugar de trabajo y, cuando procede, la retribución. Sin ellas, el candidato no puede decidir si le interesa.
- Lenguaje que excluye sin querer. Fórmulas pensadas para un solo sexo, referencias a la edad o expresiones como "joven y dinámico" pueden resultar discriminatorias.
- Jerga interna. Nombres de programas o cargos que solo entiende tu equipo.
- Un único texto para todo. El mismo anuncio largo en un portal que pide texto corto y en una red profesional que funciona con otro tono.
Qué hace el agente con tus notas
Tú no tienes que redactar. Le das tus notas tal como las tengas, aunque sean desordenadas: un mensaje de voz transcrito, cuatro líneas en el móvil, el anuncio viejo con tus comentarios encima. Por ejemplo, unas notas como estas (un ejemplo inventado): "Necesito alguien para almacén, que sepa manejar carretilla, turno de mañana, empieza pronto, se queda con el encargado, no hace falta experiencia pero que sea serio".
A partir de ahí, el agente:
- Ordena la información en las partes de una buena oferta: el puesto, qué se hace en el día a día, qué se necesita, qué se ofrece y cómo se postula.
- Separa lo imprescindible de lo deseable. En el ejemplo, "manejar carretilla" podría ser requisito o algo que se enseña; te lo pregunta.
- Te señala lo que falta. ¿Qué tipo de contrato? ¿Dónde está el almacén? ¿Cuál es el horario exacto? ¿Se puede indicar el salario?
- Revisa el lenguaje y propone alternativas más neutras y claras cuando detecta expresiones que excluyen.
- Adapta la oferta a cada portal: una versión completa, otra más corta y otra breve para redes, con el tono que cada canal requiere.
El agente no inventa las condiciones. Si no le dices cuál es el salario, te preguntará, pero no lo completará por su cuenta. Y si tu oferta promete algo que no puedes cumplir, eso es cosa tuya.
Lo que sigue en tus manos
Lo esencial. Tú decides qué perfil necesitas, qué condiciones ofreces de verdad y qué tono quieres dar a tu empresa. Lees la oferta completa antes de publicarla y la públicas tú. El agente redacta; no contrata, no descarta ni decide nada sobre personas.
Esa frontera importa especialmente cuando lleguen candidaturas. Decidir a quién se entrevista, a quién se contrata o a quién se descarta es siempre una decisión humana, y hay riesgos reales de sesgo si se delega a un programa. Puedes informarte sobre esos riesgos en IA e igualdad de género en la selección de personal. Si más adelante quieres apoyo para ordenar currículums, IA para automatizar la selección de candidatos explica qué se puede hacer y dónde conviene mantener una persona al mando.
Por dónde empezar
Lo más sencillo es probar con la próxima vacante que tengas:
- Reúne tus notas sobre el puesto, sin preocuparte por el orden.
- Pide al agente una primera versión y las preguntas sobre lo que falta.
- Respóndelas, corrige el texto y pídele las versiones para cada portal.
- Guarda la oferta final: la próxima vez, el agente partirá de ella en lugar de empezar de cero.
Con el tiempo, acabarás teniendo una pequeña biblioteca de ofertas para los puestos que más se repiten, con un estilo coherente que también habla bien de tu empresa.
Qué cuidar
Las condiciones tienen que ser reales. Lo que pongas en la oferta es lo que el candidato esperará encontrar. Además, cada vez se pide más claridad sobre las condiciones, incluida la retribución, en los procesos de selección. Consulta con tu asesor laboral qué obligaciones te afectan en tu caso.
Nada de requisitos que discriminen. Las ofertas no pueden excluir por sexo, edad, origen u otras circunstancias personales. El agente ayuda a detectar el lenguaje problemático, pero la responsabilidad del anuncio es de quien lo publica.
Datos de candidatos. Cuando empiecen a llegar currículums, contienen datos personales. Necesitas decir para qué los usas, guardarlos solo el tiempo razonable y limitar quién los ve. Si vas a usar un agente con ellos, hay que tenerlo en cuenta desde el principio.
Revisión humana, siempre. Una oferta bien escrita puede seguir siendo errónea si contiene una condición que no es cierta. Léela entera antes de publicar.
En cómo mantener supervisión humana en procesos automatizados tienes ideas prácticas para no perder el control cuando parte del trabajo lo hace un programa.
Conclusión
Las grandes empresas escriben bien sus ofertas porque alguien se dedica a ello; en una pyme, ese tiempo no existe. Un agente de IA puede convertir tus notas en un anuncio claro, completo y adaptado a cada portal, mientras tú decides qué necesitas, revisas el texto y públicas. La selección de personas sigue siendo cosa tuya.
En MG Solutions construimos agentes de IA específicos para cada empresa, adaptados a tu forma de trabajar y a tus herramientas, no una plantilla genérica.
Si quieres ver cómo encajaría en tu empresa, escríbenos y lo hablamos.