Cumplimiento normativo·9 de octubre de 2026·7 min de lectura

Formación en IA y las 20 horas anuales del Estatuto: cómo encajarlas

El permiso retribuido de veinte horas anuales de formación del artículo 23.3 del Estatuto y cómo puede cuadrar con un plan de formación en IA para tu plantilla.

Las 20 horas anuales del artículo 23.3 del Estatuto de los Trabajadores son un permiso retribuido de formación profesional para el empleo, vinculada a la actividad de la empresa, para quien lleva al menos un año en ella, y se pueden acumular hasta cinco años. Una formación en IA ligada al puesto puede encajar dentro de un plan de formación de la empresa, pero ese artículo no obliga a formar en IA y la última palabra sobre qué cuenta y qué no la tienen tu convenio y tu asesor laboral.

Una gran empresa tiene un departamento de formación que calendariza, registra cada hora y revisa el convenio antes de aprobar un curso. En una pyme, la formación suele depender de que alguien se acuerde. Si vas a formar a tu equipo en IA, merece la pena aprovechar ese derecho que ya existe en lugar de crear un calendario aparte, y para eso hay que entender qué dice la norma y qué no dice.

¿Qué dice exactamente el artículo 23.3 del Estatuto?

El artículo 23.3 reconoce a los trabajadores con al menos un año de antigüedad en la empresa un permiso retribuido de veinte horas anuales de formación profesional para el empleo, vinculada a la actividad de la empresa, acumulables por un periodo de hasta cinco años. Es, por tanto, un derecho que se apoya en la formación relacionada con el trabajo, no en cualquier curso.

Hay un matiz importante. El propio artículo entiende cumplido ese derecho si el trabajador puede realizar acciones formativas en el marco de un plan de formación de la empresa o pactado por convenio. Por eso un plan bien montado, con la formación vinculada al trabajo real de cada persona, es una forma ordenada de que las horas no se queden en el aire; tu asesor laboral te dirá cómo se aplica en tu caso. Tampoco es una obligación específica de formar en inteligencia artificial: el artículo habla de formación profesional para el empleo en general.

¿Cuenta la formación en IA dentro de esas 20 horas?

Puede contar, pero no es automático. La clave está en la expresión "vinculada a la actividad de la empresa": una formación que enseña a una comercial a usar un agente para preparar ofertas, o a una administrativa a revisar facturas que prepara un agente, está claramente conectada con su trabajo. Un curso genérico de IA sin relación con el puesto deja más margen a la duda.

Dos cosas que conviene dejar por escrito. La primera: que la formación forma parte de un plan de la empresa, con objetivos, personas y fechas, y no es un curso suelto. La segunda: qué dice tu convenio colectivo, porque algunos convenios regulan la formación con detalle propio. Si hay dudas sobre si una acción concreta cuenta o no, es una consulta para tu asesor laboral, no para el proveedor de la formación ni para el agente. Y si la formación se va a contratar con bonificación, antes de firmar repasa esta checklist para contratar formación en IA bonificada.

Dos normas distintas: las 20 horas y la alfabetización en IA

Conviene no mezclar el derecho del Estatuto con otra obligación que también habla de formar a las personas en IA. El artículo 4 del Reglamento europeo de IA obliga a quien desarrolla o utiliza sistemas de IA a adoptar medidas para apoyar el desarrollo de la alfabetización en IA de su personal y de otras personas que usen esos sistemas en su nombre. Según la Comisión Europea, ese artículo se aplica desde el 2 de febrero de 2025, la propia redacción aclara que no exige asegurar a nadie un nivel concreto, y para acreditarlo no hace falta ningún certificado: se puede llevar un registro interno de las formaciones y de otras iniciativas de orientación.

Son dos cosas diferentes con una solución parecida. Un derecho individual del trabajador a un permiso de formación, por un lado; una obligación de la empresa de apoyar la alfabetización en IA de su personal, por otro. Un mismo plan bien documentado puede servir a ambas, pero no se sustituyen entre sí, y si tienes dudas de cómo se aplica a tu caso concreto, es de nuevo materia para tu asesor. Para el lado práctico, tienes más en cómo acreditar la alfabetización en IA de tu plantilla.

Cómo encajar las horas en un plan, paso a paso

  1. Revisa tu convenio y consulta a tu asesor laboral. Que te confirmen cómo se aplican las horas en tu empresa y si el convenio añade reglas propias.
  2. Haz una lista de qué tareas de cada puesto se van a apoyar en IA. La formación sale de ahí: no de un catálogo de cursos, sino de lo que cada persona va a hacer distinto.
  3. Convierte esa lista en acciones cortas y ligadas al puesto. Mejor sesiones breves con casos reales de tu empresa que una jornada larga y genérica.
  4. Reparte el calendario según tu actividad. Si tienes temporadas altas, evita ponerlas en las peores semanas. Recuerda que las horas son acumulables hasta cinco años, lo que da margen para repartir.
  5. Registra todo: quién, cuándo, qué y cuánto duró. Sirve para el permiso del Estatuto y para el apoyo a la alfabetización en IA.
  6. Revisa al final del año qué ha funcionado, qué se usa de verdad en el trabajo y qué toca reforzar.

Si quieres bajar esto a un calendario, tienes un esquema en plan de formación en IA para pymes paso a paso.

Qué hace el agente y qué sigue haciendo una persona

Un agente de IA puede encargarse de la parte administrativa del plan: llevar el calendario, recordar a cada persona su sesión, anotar las horas realizadas, preparar un resumen por trabajador con lo que le queda por hacer y resumir materiales para quien falte a una sesión.

Lo que sigue haciendo una persona es lo importante: decidir qué formación cuenta y cuál no, aprobar el plan, hablar con la plantilla y con sus representantes, y valorar cualquier duda legal con el asesor. Un registro de formaciones contiene datos personales de los trabajadores, así que el acceso debe estar limitado a quien lo necesite. Y el agente no evalúa a nadie por lo que ha hecho o no ha hecho en la formación: decisiones sobre personas, como evaluar, promocionar o contratar, las toma siempre un responsable.

Una nota para empresas con comité de empresa: el artículo 64.4.d) del Estatuto da a ese comité el derecho a ser informado de los parámetros, reglas e instrucciones en los que se basan los algoritmos o sistemas de inteligencia artificial que afectan a la toma de decisiones que puedan incidir en las condiciones de trabajo o en el acceso y mantenimiento del empleo. Un plan de formación no entra en eso, pero conviene tenerlo presente si algún día un sistema de IA interviene en decisiones sobre la plantilla.

Fuentes

Conclusión

Las 20 horas anuales del artículo 23.3 son un derecho del trabajador a formación vinculada a la actividad de la empresa, que no obliga a formar en IA pero que un buen plan de formación puede aprovechar. Lo práctico es ligar la formación en IA al trabajo real de cada puesto, dejarla dentro de un plan documentado, mantener un registro y consultar con tu asesor laboral cualquier duda sobre qué cuenta.

En MG Solutions construimos agentes de IA específicos para cada empresa, adaptados a tu forma de trabajar y a tus herramientas, y te ayudamos a que tu equipo sepa usarlos, no una plantilla genérica.

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