Una marca legible por máquina es una señal incorporada al propio archivo, una imagen, un audio, un vídeo o un texto, que un programa puede detectar para saber que ese contenido lo ha generado o alterado una IA. No es el cartel que ve una persona, sino la huella que lee un sistema. La Comisión Europea comunicó el 31 de julio de 2026 que, desde el 2 de agosto de 2026, se aplican reglas de transparencia que incluyen que el contenido generado o alterado con IA lleve este tipo de marcas.
Si usas una agencia o un proveedor para producir fotos de producto, vídeos de redes sociales o textos con IA, la pregunta práctica no es técnica, es contractual: qué te entregan, cómo viene marcado y quién responde si no lo está. Las grandes empresas lo resuelven con un departamento legal y un proveedor homologado. Una pyme puede hacerlo con una lista de preguntas bien hecha.
¿Qué son las marcas legibles por máquina, explicado sin jerga?
Es información escondida dentro del archivo que dice "esto se ha hecho con IA" y que un programa puede leer, aunque a ti no se te vea. Piensa en la marca de agua de un billete, que no se aprecia a simple vista pero que se puede verificar, o en los datos que lleva una fotografía y que no se ven al mirarla. Lo importante para ti es que existe una forma de comprobar el origen del contenido sin depender de que alguien lo haya escrito en un pie de foto.
Hay que distinguirla del aviso visible para las personas, como una etiqueta que dice "imagen generada con IA". La normativa que ha comunicado la Comisión habla por separado de avisar a las personas (los chatbots y los deepfakes) y de marcar el contenido generado o alterado, así que un proveedor que te diga "ya pusimos una etiqueta" todavía no te ha dicho si el archivo lleva la marca.
¿Qué dice la normativa y a quién le toca?
Según la Comisión Europea, desde el 2 de agosto de 2026 su Oficina de IA y las autoridades nacionales empiezan a hacer cumplir el Reglamento de IA y se aplican nuevas reglas de transparencia: los chatbots deben avisar de que son IA, los deepfakes (contenidos que imitan a una persona real) deben etiquetarse y el contenido generado o alterado con IA debe llevar marcas legibles por máquina.
Qué obligación recae en quien fabrica el sistema y cuál en quien lo utiliza o publica depende del caso, y puede haber plazos transitorios según el tipo de sistema. No des por hecho que "el proveedor ya se ocupa": confírmalo con tu asesor jurídico, que es quien debe decir qué te corresponde a ti. Este artículo es información general, no asesoramiento legal.
Qué preguntar a quien te produce el contenido
Estas son las preguntas que puedes hacer, con un resultado que tú mismo puedes comprobar:
- ¿Lo que me entregas lleva marca legible por máquina? Pídelo por escrito, con el tipo de contenido al que se refiere: imágenes, vídeo, audio o texto.
- ¿Cómo la compruebo yo? Debe existir una herramienta o un procedimiento sencillo para verificarla, sin depender de él.
- ¿Qué pasa si recorto, comprimo o subo el archivo a una red social? No todas las marcas aguantan cualquier edición. Pide que te lo expliquen sin tecnicismos.
- ¿Qué herramientas de IA intervienen y de quién son? Para saber si la marca la pone tu proveedor o la herramienta que usa por debajo.
- ¿Quién responde si el contenido sale sin marca? Que figure en el contrato, no en un correo.
- ¿Qué conservas de cada encargo? Fecha, herramienta y persona que lo revisó, por si hay que demostrar el origen.
Un proveedor serio responde con calma y por escrito. Si contesta con evasivas, tienes ya una información valiosa. Para complementar esta lista, mira cómo etiquetar contenido hecho con IA en una pyme.
Por dónde empezar con algo pequeño
Haz un inventario sencillo de dónde usas contenido hecho con IA: web, redes, catálogos, correos, anuncios, atención al cliente. Para cada uno, anota quién lo produce, con qué herramienta y quién lo revisa antes de publicarlo. Con esa lista, elige los dos o tres usos más visibles (por ejemplo, las imágenes de producto) y pide a ese proveedor las respuestas anteriores. No necesitas abordarlo todo a la vez. Si quieres una visión de conjunto de lo que el Reglamento pide a una pyme, tienes una checklist de cumplimiento del AI Act para pymes.
Qué hace un agente y qué sigue haciendo una persona
Un agente de IA puede llevar el registro por ti: anotar qué contenido se ha generado, con qué herramienta, quién lo ha revisado y si se ha comprobado la marca, y recordarte lo que falta antes de publicar. Lo que no hace es decidir si algo debe publicarse ni interpretar qué te exige la norma. Esa revisión la hace una persona de tu empresa, y el criterio jurídico, tu asesor. Tampoco puede asegurar por sí solo que una marca siga intacta tras una edición: eso se comprueba con la herramienta de verificación del proveedor.
Qué cuidar
- No confundas marca con aviso. Que el archivo lleve una marca no te exime de avisar a las personas cuando corresponda.
- Contenido con personas reales. Si una imagen o un audio imitan a alguien, la cautela se duplica: consentimiento, aviso visible y revisión humana antes de publicar. Los casos dudosos, al asesor.
- Datos personales. Si el contenido incluye voces, rostros o textos de clientes, el RGPD sigue aplicándose; consúltalo con tu asesor de protección de datos.
- Archivos editados por terceros. Si una agencia retoca lo que le pasas, pregunta si la marca se conserva.
Fuentes
- Comisión Europea (Representación en Chipre), Commission starts enforcing AI Act rules and new transparency requirements on 2 August, 31 de julio de 2026.
Conclusión
Las marcas legibles por máquina son la huella que permite a un programa saber que un contenido lo ha generado o alterado una IA, y la Comisión Europea ha anunciado que forman parte de las reglas de transparencia que se aplican desde agosto de 2026. Para una pyme, lo útil es traducirlo en preguntas por escrito al proveedor, un inventario de usos y una revisión humana antes de publicar.
En MG Solutions construimos agentes de IA específicos para cada empresa, adaptados a tu forma de trabajar y a tus herramientas, no una plantilla genérica. Si quieres, partimos de tu inventario de contenidos y de las preguntas que debes hacer a tus proveedores, siempre con tu asesor para la parte legal.
Si quieres ver cómo encajaría en tu empresa, escríbenos y lo hablamos.