Si descubres que la clave de tu agente de IA ha salido de la empresa, lo primero es cortarla: desactiva esa clave en el panel del proveedor y crea una nueva, antes de ponerte a investigar. Después avisa a las personas que corresponden, conserva los registros y revisa qué se hizo con ella. Este guion está pensado para quien decide, no para quien programa.
La clave es una especie de contraseña larga que el agente usa para identificarse ante el servicio del proveedor de IA y ante tus sistemas. Quien la tenga puede hacerse pasar por tu agente: gastar a tu cuenta, leer lo que el agente puede leer o actuar en su nombre. Puede filtrarse con facilidad y casi siempre por descuido: se pega en un correo, se deja en un documento compartido, se sube por error a un repositorio o se comparte por chat con alguien que ya no trabaja contigo.
¿Qué hago en la primera hora?
En la primera hora hay que cortar el acceso, no apagarlo todo. Quien tenga permisos en la cuenta del proveedor revoca la clave comprometida, y a partir de ese momento cualquiera que la tuviera deja de poder usarla. No esperes a entender cómo se filtró: cada minuto con la clave activa es un minuto de riesgo. Conserva todo lo que hayas visto, porque lo necesitarás para revisar.
Pasos concretos, en este orden:
- Anota la hora a la que lo descubres y cómo.
- Revoca la clave en el panel del proveedor. Si no tienes acceso, localiza ya a quien lo tenga.
- No borres nada: ni el mensaje donde apareció la clave ni los registros de actividad.
- Reúne a dos o tres personas: quien administra la cuenta, quien conoce el agente y el responsable de la empresa.
- Crea una clave nueva solo cuando sepas dónde estaba expuesta, para no repetir el error. Guárdala donde corresponda, nunca en un correo, un chat ni un documento compartido.
- Si el agente está en producción, decide con quien lo mantiene si se pausa mientras se cambia la clave. Es mejor un corte breve que un agente funcionando con una clave comprometida.
El agente no debe decidir nada de esto: una clave revocada es una decisión de personas. Y si el agente afectado es el que te ayuda a gestionar la incidencia, usa otro canal para coordinarte.
¿A quién tengo que avisar?
Hay que avisar, por orden, a quien mantiene el agente, al proveedor de IA, a la persona responsable de protección de datos o a tu asesor, y a la dirección. El proveedor puede ayudarte a ver qué se hizo con la clave y a poner límites de gasto. Si la clave daba acceso a datos personales de clientes o empleados, hay una obligación de valorar si se trata de una violación de seguridad de datos personales, y esa valoración la hace tu asesor o delegado de protección de datos, no tú solo.
El RGPD prevé que, en determinados casos, la autoridad de control y las personas afectadas deban ser informadas, con un plazo corto desde que se conoce el incidente. No lo dejes para la semana siguiente: llama a tu asesor el mismo día, con los hechos anotados.
Qué conviene tener a mano cuando hables con ellos:
- Qué clave era y para qué servicio.
- Qué podía hacer esa clave: leer, escribir, enviar mensajes, gastar dinero.
- Cuándo y cómo se descubrió y cuánto tiempo pudo estar expuesta.
- Si hay datos personales en los sistemas a los que daba acceso.
¿Cómo sé si alguien ha usado la clave?
Se sabe mirando el historial de uso: los registros del proveedor de IA y los de los sistemas a los que podía acceder el agente. Busca consumos fuera de lo normal, actividad en horarios en los que nadie trabaja, accesos desde lugares inesperados y acciones que el agente no suele hacer. Un aumento brusco en la factura del proveedor es una señal clara de que alguien la ha usado.
Revisa, por este orden:
- El panel del proveedor: consumo reciente y comparación con un día normal.
- Los registros de tus sistemas: qué datos se consultaron o se modificaron con esa clave.
- Los mensajes enviados en nombre del agente: correos o mensajes que nadie reconoce.
- Otras claves en el mismo sitio: si la clave estaba en un documento o un correo, probablemente había más. Cámbialas también.
Aquí un agente bien configurado puede ayudar después, resumiendo los registros y señalando lo raro. Pero interpretar si hubo daño, qué datos se vieron y qué hay que comunicar es una tarea de personas, con asesoramiento jurídico cuando haya datos personales.
Después de las primeras horas: cerrar el hueco
Pasada la urgencia, toca entender cómo ocurrió y evitar que se repita. Algunas medidas que casi siempre aplican:
- Una clave por función, con los permisos mínimos que necesita, para que una filtración pueda hacer poco daño.
- Límites de gasto en el proveedor, con aviso cuando el consumo se dispara.
- Un lugar seguro para guardarlas, gestionado por quien mantiene el agente, y no el correo ni el chat.
- Cambio periódico de claves y cambio inmediato cuando alguien deja la empresa. Tienes ideas en el día que alguien se va: lista de accesos que hay que cerrar.
- Formación breve del equipo: qué es una clave, por qué no se comparte y a quién se avisa si se sospecha.
También puedes completar con controles de acceso de IA: permisos y credenciales de agentes y cuentas olvidadas: quién sigue con acceso y ya no debería tenerlo.
Qué hace el agente y qué sigue haciendo una persona
El agente puede vigilar el consumo y avisarte cuando se dispare, resumir registros y recordarte la rotación de claves. No debe tener el poder de crear o revocar sus propias claves sin supervisión, ni decidir si una filtración se notifica o no. Cortar, comunicar y decidir son tareas humanas; leer registros y detectar anomalías son un buen trabajo para un agente.
Conclusión
Una clave filtrada se gestiona con orden: cortar primero, conservar los registros, avisar a quien corresponda, revisar qué se hizo con ella y cerrar el hueco para que no se repita. No hace falta ser técnico para dirigir esa respuesta; hace falta saber qué preguntar y a quién llamar, y tenerlo escrito antes de que ocurra.
En MG Solutions construimos agentes de IA específicos para cada empresa, adaptados a tu forma de trabajar y a tus herramientas, no una plantilla genérica: con claves de permisos mínimos, límites de gasto y un guion de incidentes pactado contigo.
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