Un alumno de FP Dual reparte su formación entre el aula y la empresa. En el centro le han hablado de la IA con unas normas; en la empresa se encuentra otras, o ninguna. Puede pasar que lo que allí se le permitió aquí esté vetado, o que, por falta de indicaciones, acabe pegando en una herramienta externa un documento de un cliente porque «es lo que haría cualquiera». Nadie lo hace con mala intención: simplemente nadie lo había hablado.
El principio de un centro educativo es preparar al alumnado para el futuro, y para quien hace FP Dual el futuro empieza en unas semanas, en un puesto de trabajo real. Esta guía propone una forma sencilla de que centro y empresa se coordinen: qué debe enseñar cada uno, qué normas de confidencialidad conviene pactar y cómo hacer un seguimiento que sirva a todos, con el aprendizaje del alumno en el centro de la historia.
Qué empresa espera al alumno
No todas las empresas están en el mismo punto con la IA. Según el ONTSI (datos de 2025), el 20,5 % de las empresas españolas de 10 o más personas empleadas utilizó alguna tecnología de IA: lo hizo el 19,3 % de las pymes (de 10 a 249 empleados) y el 57,5 % de las grandes empresas. Es un dato amplio, que habla de «alguna tecnología de IA» y no dice cómo ni cuánto se usa; pero sirve para una idea práctica: el alumno puede acabar en una empresa que ya ha incorporado la IA o en otra donde todavía es una novedad.
Hay otro dato que invita a no dar nada por supuesto. Según el ONTSI (datos de 2024), el 19,7 % de las pymes españolas proporcionó formación tecnológica a su personal. Ojo con leerlo bien: se refiere a formación tecnológica en general, no solo en IA, y mide qué proporción de pymes la ofrece, no cuántos trabajadores se forman. Tampoco dice nada sobre el tutor concreto que recibirá a tu alumno, que puede ser un magnífico profesional sin haber tenido ocasión de formarse en esto. La conclusión práctica es que el centro no debe esperar que la empresa tenga ya un programa de IA para el alumno, ni la empresa que el centro lo haya resuelto todo.
Qué enseña el centro antes de que el alumno llegue a la empresa
Lo que el centro puede dar al alumno, sea cual sea la empresa, es criterio. Conviene trabajar cinco ideas, siempre con el docente acompañando:
- Verificar. Una IA puede escribir con total seguridad algo falso. Antes de usar un resultado, se comprueba contra una fuente fiable o con una persona que sepa.
- Confidencialidad y datos personales. Lo que pertenece a la empresa o a sus clientes no se introduce en una herramienta de IA sin permiso expreso. Lo mismo vale para los datos de personas.
- Honestidad sobre el uso. Se dice cuándo y cómo se ha usado la IA. Ocultarlo es el primer paso hacia los problemas.
- Preguntar antes de hacer. Cuando no esté claro si algo está permitido, se pregunta al tutor, no se improvisa.
- Saber parar. Si el resultado no convence o la tarea es delicada, se deja y se consulta.
Estas ideas se practican en clase con casos inventados propios del sector del ciclo: una oferta a un cliente, una ficha técnica, un parte de incidencias, un texto para redes. Sin datos reales de nadie y sin necesidad de pegar documentos de empresas. Para saber qué esperan las empresas de quien termina un ciclo, FP e IA: qué esperan las empresas de quien termina un ciclo aporta una visión complementaria.
Qué completa la empresa
Hay cosas que solo la empresa puede enseñar, porque son suyas:
- Qué herramientas de IA se usan en el puesto y cuáles están autorizadas. El alumno no debe usar cuentas personales para trabajar con información de la empresa.
- Qué datos maneja el puesto y cuáles son sensibles: clientes, precios, proveedores, procesos internos, datos personales de trabajadores.
- Cómo se trabaja aquí. Tono, formato de los documentos, quién revisa qué antes de que algo salga al exterior.
- Ejemplos reales de uso, mostrados por el tutor sobre tareas auténticas: qué se pide a la IA, cómo se comprueba, cuándo se descarta lo que sale.
- Lo que no se hace con IA en esta empresa, que a veces es lo más útil de aprender.
El tutor de empresa no necesita ser un experto en IA. Basta con que cuente cómo trabaja su equipo y que tenga claro qué reglas hay. Si no las hay, esta coordinación es una buena ocasión para fijarlas.
Normas de confidencialidad que conviene pactar
El mejor momento para acordarlas es antes de que empiece la estancia, y lo mejor es dejarlas por escrito en una hoja breve que se adjunte al programa formativo. Si necesitas un anexo con valor jurídico, lo habitual es hacerlo con ayuda del centro y, si hace falta, del asesor de la empresa. Sin inventar cláusulas, esta es una estructura razonable:
- Qué información es confidencial. Datos de clientes y proveedores, precios, procesos, documentos internos y datos personales de cualquier persona.
- Qué herramientas de IA puede usar el alumno y para qué tareas: solo las autorizadas por la empresa.
- Qué no entra nunca en una herramienta de IA. Documentos con datos de clientes, listados de trabajadores, contratos, información financiera.
- Qué hacer ante la duda. Preguntar al tutor antes de usar la herramienta, no después.
- Qué pasa con lo que genera la IA. El alumno lo revisa; el tutor decide si se usa; quien firma o entrega es siempre una persona.
- Cómo se informa al centro. El alumno puede explicar en su cuaderno de seguimiento cómo usó la IA, sin incluir información confidencial de la empresa.
- Qué ocurre con la información después. La confidencialidad no termina el último día de la estancia.
- Los datos del propio alumno. Algunos alumnos de FP son menores de edad. Ni el centro ni la empresa deben introducir sus datos personales en herramientas de IA sin una base legal adecuada; ante la duda, el delegado de protección de datos del centro tiene la respuesta.
Cómo coordinarse en tres momentos
Antes de empezar (30 minutos). Tutor del centro y tutor de la empresa se reúnen, en persona o por videollamada, con cuatro preguntas: ¿qué IA se usa en el puesto?, ¿qué datos manejará el alumno?, ¿qué reglas tiene la empresa?, ¿qué ha trabajado ya el alumno en el centro? De ahí sale la hoja de acuerdos.
Durante la estancia. Un apartado fijo de «uso de IA» en el seguimiento semanal o en el cuaderno: qué tarea, qué se pidió a la herramienta, qué se comprobó y qué se corrigió. Es breve, y vale como evidencia del criterio del alumno. Prácticas y FP dual: del convenio a la evaluación del alumno detalla cómo ordenar el seguimiento administrativo, y caso hipotético: un ciclo de FP mide si la IA mejora las prácticas muestra cómo un centro puede recoger evidencias junto a las empresas que reciben a su alumnado.
Al terminar. Una conversación corta entre alumno y tutores: qué aprendió, qué le sorprendió, qué normas no sirvieron. Con esa información, el centro ajusta lo que enseña y la empresa mejora lo que pide.
Quién hace qué
| Centro | Empresa | Alumno | |
|---|---|---|---|
| Criterio general sobre IA | Lo enseña y lo practica con casos inventados | Lo refuerza con ejemplos reales | Lo aplica y pregunta |
| Normas de confidencialidad | Las propone y las explica | Las concreta según su actividad | Las cumple y avisa si duda |
| Herramientas | Presenta usos y límites | Indica cuáles están autorizadas | Usa solo las autorizadas |
| Seguimiento | Revisa el cuaderno y habla con el alumno | Observa y corrige en el puesto | Anota y reflexiona sobre su uso |
| Evaluación | La hace el docente tutor | Aporta su valoración el tutor de empresa | Se evalúa; no lo hace una herramienta |
Si algo sale mal
Puede ocurrir que el alumno introduzca en una herramienta algo que no debía. La respuesta debe ser rápida y sin ocultar nada:
- Avisa de inmediato al tutor de empresa, que sigue el procedimiento de la empresa y, si procede, comunica el incidente a quien lleve la protección de datos.
- Informa al centro, para que conozca lo ocurrido y lo trate con el alumno.
- Conversa con un enfoque educativo. El alumno está aprendiendo, y lo que más enseña es que contar un error a tiempo es mejor que esconderlo.
- Revisa la norma. Si ocurrió porque nadie lo había explicado, es una oportunidad para mejorar la hoja de acuerdos.
Las decisiones sobre si hubo una infracción, qué comunicaciones son obligatorias o qué consecuencias tiene corresponden a la empresa y al centro, con el asesoramiento que proceda. Ni el alumno ni una herramienta deben decidirlo.
Fuentes
- ONTSI, Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (2025): Indicadores de uso de inteligencia artificial en España. Edición 2026 - Datos 2025
- ONTSI, Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (2024): Informe de digitalización de las pymes 2025 (Datos 2024)
Conclusión
Para que el alumno de FP Dual llegue a la empresa con criterio sobre la IA, el centro enseña a verificar, a cuidar los datos y a preguntar; la empresa aporta sus herramientas, sus reglas y ejemplos reales; y ambos pactan por escrito unas normas de confidencialidad sencillas. El seguimiento es breve y la evaluación la hacen siempre los tutores, nunca una herramienta.
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