Formación en colegios·1 de octubre de 2026·7 min de lectura

Quien empieza Primaria hoy termina Bachillerato en 2038: ¿y la IA?

Un ejercicio de planificación, no de predicción: qué habrá que seguir enseñando, qué conviene añadir y qué dudas hay que admitir con honestidad sobre la IA.

Un niño o una niña que empieza este curso 1.º de Primaria terminará Bachillerato en 2038. Son doce cursos por delante: seis de Primaria, cuatro de ESO y dos de Bachillerato. Cuando ese alumnado llegue a la última evaluación, habrá pasado por varias leyes, varios libros de texto y varias generaciones de tecnología escolar.

Este artículo no intenta adivinar cómo será 2038. Nadie lo sabe, y quien lo prometa con seguridad se equivoca. Propone otra cosa, más útil para un centro: un ejercicio de planificación con tres columnas. Qué habrá que seguir enseñando pase lo que pase, qué conviene añadir ya y qué dudas toca admitir con honestidad. La convicción de fondo es la que mueve el trabajo de un colegio: preparar a los alumnos para el futuro, y la IA forma parte de ese futuro, por lo que hay que educarles en ella con criterio.

Por qué planificar sin predecir

Las herramientas de IA generativa de uso masivo llegaron a las aulas y a las casas a finales de 2022. Hace menos de cuatro años. Si algo así ha cambiado el panorama en ese plazo, intentar describir lo que harán las máquinas dentro de doce años sería puro ejercicio de imaginación.

Planificar sin predecir significa elegir objetivos que aguantan escenarios distintos. Un buen objetivo educativo en IA tiene que servir tanto si las herramientas mejoran mucho como si se estancan, tanto si el mercado laboral cambia deprisa como si lo hace despacio. "Saber manejar tal programa" caduca pronto. "Saber comprobar lo que dice una máquina" no.

Hay datos que ayudan a situar el punto de partida. Según Eurostat (2025), el 63,8 % de los jóvenes de 16 a 24 años de la UE usó herramientas de IA generativa, frente al 32,7 % del conjunto de la población de 16 a 74 años. Es un dato autodeclarado, referido a los tres meses previos a la encuesta, pero muestra que la costumbre ya existe fuera del aula, con o sin permiso del colegio. Esa franja de edad es la que tendrá este alumnado cuando termine Bachillerato y empiece a estudiar o a trabajar.

Qué habrá que seguir enseñando

La IA no ha eliminado la necesidad de lo básico; en cierto modo la ha vuelto más importante. Para comprobar un texto hay que saber leer con atención. Para detectar un error de cálculo, hay que entender qué se calcula. Para argumentar con una máquina, hay que saber argumentar.

Lo que seguirá siendo indispensable, y que un plan de IA no debería desplazar:

  • Leer y escribir bien. Quien no sabe redactar un texto no puede juzgar si el que le propone una máquina es bueno.
  • Cálculo y razonamiento. La máquina puede dar un resultado equivocado con mucha seguridad; alguien tiene que notarlo.
  • Contrastar fuentes. Más información disponible exige más criterio, no menos.
  • Convivencia y trabajo en equipo. Las habilidades personales no se delegan.
  • Competencias digitales básicas. Según Eurostat (2025), el 60 % de las personas de 16 a 74 años de la UE tenía al menos competencias digitales básicas, frente a un objetivo del 80 % para 2030. La base digital, por tanto, todavía no está resuelta para toda la población adulta, y no conviene saltarla para llegar directamente a la IA.

Qué conviene añadir desde ahora

Frente a lo que se mantiene, hay cosas que no existían en los planes hace pocos años y que merecen un hueco, con ritmo adaptado a cada edad:

  • Alfabetización en IA por etapas. Primero ideas previas (las máquinas siguen reglas, se equivocan, no entienden como una persona), después uso acompañado y, más adelante, uso con criterio y documentando el proceso.
  • Privacidad como hábito. Qué datos propios y ajenos no se comparten con una herramienta. Es una competencia que empieza pronto y dura toda la vida.
  • Ética sencilla. Qué es copiar, qué es citar el uso de una herramienta y qué significa responsabilizarse de lo que uno entrega.
  • Trabajar con una herramienta sin depender de ella. Poder hacer una tarea con ayuda y también sin ella.
  • Pensamiento crítico aplicado a la IA. Preguntar de dónde sale una respuesta, quién se beneficia y qué podría estar fallando.

Todo ello con el docente delante y sin recoger datos personales de menores en herramientas sin base legal ni consentimiento. Para el detalle de precauciones, consulta AI Act y menores: precauciones de la IA en educación y remite cada caso al delegado de protección de datos del centro.

Qué dudas hay que admitir con honestidad

Un plan serio de IA en un colegio incluye una lista de cosas que no sabemos. Admitirlas no debilita el proyecto: protege a las familias de promesas vacías.

Duda Por qué importa Cómo prepararse sin adivinar
¿Qué podrán hacer las herramientas en 2038? Define qué tareas seguirán requiriendo a una persona Enseñar criterio y verificación, que sirven con cualquier herramienta
¿Cómo será el mercado laboral? Condiciona el itinerario formativo Competencias transferibles y orientación revisada cada curso
¿Qué normas regirán el uso con menores? Afecta a qué herramientas puede usar un centro Seguir la normativa vigente y revisar con el delegado de protección de datos
¿Cómo se evaluará el trabajo? Si una máquina ayuda, cambia qué demuestra una entrega Diseñar tareas con explicación oral y con proceso visible
¿Cuánto afectará al aprendizaje de lo básico? Hay opiniones y evidencia incompleta Observar en el aula, medir y corregir sobre la marcha

Esta última duda es la más delicada, y sobre ella no hay respuestas cerradas. Lo prudente es no adoptar ni prohibir por sistema, sino observar, documentar y ajustar.

Un calendario de preguntas, no de promesas

Una forma práctica de organizar el ejercicio es fijar hitos a lo largo de los doce cursos y preguntarse algo distinto en cada uno:

Hito Pregunta para el centro
Inicio de Primaria (2026) ¿Qué ideas básicas sobre las máquinas enseñamos sin pantallas?
Fin de Primaria (2032) ¿Saben contrastar una información y distinguir lo hecho por una persona de lo hecho por una máquina?
Fin de la ESO (2036) ¿Usan con criterio, citan el uso y conocen los riesgos de privacidad?
Fin de Bachillerato (2038) ¿Pueden aplicar las herramientas a su itinerario sin perder autonomía?

Entre un hito y otro, el plan se revisa cada curso. Si algo cambia, se ajusta. Y la formación del profesorado es el hilo que lo sostiene: sin docentes que hayan probado y comprendido las herramientas, ningún objetivo llega al aula. Sobre qué tareas docentes admiten apoyo, tienes dónde se va el tiempo docente y qué tareas admiten apoyo de IA, y sobre lo que piden los empleadores, qué competencias en IA piden las empresas a quien sale del colegio.

Fuentes

Conclusión

Planificar la IA para quien empieza Primaria hoy consiste en proteger lo que seguirá valiendo (leer, razonar, contrastar, convivir), añadir con prudencia lo nuevo (alfabetización en IA, privacidad, ética, criterio) y admitir las dudas por escrito. Doce cursos dan tiempo para revisar el plan una y otra vez, siempre que el centro lo trate como un documento vivo.

En MG Solutions damos masterclasses de IA a alumnos de ESO y Bachillerato: tres días en el colegio con herramientas para su día a día, para estudiar mejor y para usar la IA de forma responsable.

Puedes conocer nuestra propuesta de formación en IA para colegios.

Si quieres ver cómo encajaría en tu caso, escríbenos y lo hablamos.

Escríbenos por WhatsApp

¿Te imaginas esto funcionando en tu empresa?

En MG Solutions diseñamos y desplegamos agentes de IA a medida. Cuéntanos tu caso en una primera reunión de 1 hora, por videollamada y sin compromiso.

Primera reunión sin compromiso · Videollamada · Eliges día y hora

Este contenido ha sido generado con asistencia de inteligencia artificial y revisado por el equipo editorial de MG Solutions.

Sigue leyendo